En una decisión unánime y definitiva, el máximo tribunal del país desechó los últimos recursos legales del conglomerado, concluyendo uno de los litigios fiscales más grandes y observados en la historia reciente de México. El SAT tiene ahora la vía libre para el cobro.
El litigio fiscal más importante de la historia moderna de México ha llegado a un final contundente. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) cerró definitivamente la puerta a Grupo Salinas, determinando de forma unánime que el conglomerado de Ricardo Salinas Pliego deberá pagar créditos fiscales que, en conjunto, ascienden a más de 48.3 mil millones de pesos al Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Esta resolución no es un capítulo más en la larga batalla legal, sino el epílogo. La decisión del máximo tribunal es inapelable y pone fin a más de una década de disputas legales, confirmando la validez de las deudas fiscales que el grupo empresarial se había negado a cubrir.

El Origen: Una Década de Deudas y Estrategia Legal
Para entender la magnitud de la decisión de la Corte, es crucial mirar el origen del conflicto. La disputa se centra en créditos fiscales (impuestos no pagados más multas, recargos y actualizaciones) que datan principalmente del periodo entre 2008 y 2012.
El núcleo de la controversia se encontraba en el extinto «régimen de consolidación fiscal». Este esquema, vigente hasta 2013, permitía a grandes conglomerados (como Grupo Salinas) sumar las ganancias y pérdidas de todas sus empresas filiales. En la práctica, esto les permitía diferir o reducir significativamente el pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR).
Cuando este régimen fue eliminado con la reforma fiscal de 2013, el SAT inició auditorías sobre ejercicios pasados, determinando que Grupo Salinas había utilizado el esquema de manera indebida para, presuntamente, no pagar miles de millones de pesos en impuestos.
El SAT emitió los créditos fiscales correspondientes, y ahí comenzó la batalla legal.
La estrategia de Grupo Salinas consistió en impugnar estos cobros en todas las instancias posibles. Sus argumentos centrales fueron:
- Doble Tributación: Alegaban que el SAT pretendía cobrarles dos veces por las mismas operaciones.
- Cálculos Incorrectos: Sostenían que las multas y actualizaciones eran excesivas e indebidas.
- Inconstitucionalidad: Argumentaban que la eliminación del régimen de consolidación y los cobros retroactivos violaban sus derechos.
Durante más de diez años, el grupo empresarial utilizó una batería de amparos, recursos de impugnación y quejas en tribunales colegiados y en el Tribunal Federal de Justicia Administrativa, logrando posponer el pago año tras año.
🏛️ La Resolución: La Corte Dice «No Más»
El momento cumbre llegó esta semana. Varios de estos casos escalaron hasta la Suprema Corte, que decidió atraer los siete litigios más relevantes del grupo para darles una solución definitiva y sentar jurisprudencia.
La resolución del Pleno de la SCJN fue contundente. El miércoles 12 de noviembre, los ministros, por votación unánime, desecharon los recursos de reclamación y amparos interpuestos por Grupo Salinas.
¿Qué significa esto legalmente?
Significa que la Corte determinó que los argumentos del conglomerado son infundados. Los ministros validaron las actuaciones del SAT y del Tribunal Administrativo, confirmando que los cobros son legales y constitucionales.
Al ser una decisión unánime del Pleno de la SCJN, el fallo adquiere el estatus de «cosa juzgada». Ya no existen más instancias legales en México a las cuales Grupo Salinas pueda recurrir. La vía legal, que hábilmente utilizaron durante más de una década, se ha agotado por completo.
El ministro ponente fue claro al señalar que los litigios se habían prolongado artificialmente y que era momento de dar certeza jurídica, tanto al Estado (en su facultad de cobrar impuestos) como al propio contribuyente.
💸 El Impacto: Vía Libre para el Cobro
Con esta resolución definitiva, la pelota regresa a la cancha del SAT, pero esta vez con una orden judicial que lo respalda.
El SAT tiene ahora la luz verde para iniciar el Procedimiento Administrativo de Eje-cución (PAE). Esto faculta a la autoridad fiscal a requerir el pago inmediato de los 48.3 mil millones de pesos.
Si Grupo Salinas se negara a pagar voluntariamente, el SAT tiene la autoridad legal para realizar embargos precautorios sobre cuentas bancarias, acciones, propiedades y otros activos del conglomerado hasta que la deuda sea saldada.
Esta decisión no solo afecta las finanzas del grupo, sino que envía un mensaje rotundo a todos los grandes contribuyentes del país: la estrategia de dilatar pagos mediante litigios prolongados tiene un límite, y el máximo tribunal está dispuesto a validar la autoridad fiscal del Estado.
Tras años de un debate público muy polarizado, a menudo encabezado por el propio Ricardo Salinas Pliego en redes sociales, la Suprema Corte ha puesto el punto final con un argumento puramente jurídico: la deuda es válida y debe pagarse.